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4 de mayo de 2014

El Museo de Arte “Pérez” de Miami

El Museo de Arte “Pérez” no solo es el más moderno de Miami sino el más controversial. La controversia viene desde que comenzaron los trabajos de construcción en 2010 y el financiamiento de la obra fue a la boleta en las elecciones ya que el condado Miami-Dade financió gran parte con un bono de la deuda pública. A esto le siguió el nombre, tras la donación que hiciera el magnate de la construcción Jorge M. Pérez. A muchos les molestó que el museo, financiado en su mayor parte con fondos públicos, y construido en un terreno que es propiedad de la ciudad, llevara el nombre de un donante privado. Por si fuera poco en febrero,  a solo dos meses de su apretura, un artista local rompió un jarrón obra del artista chino Ai Weiwei y valorado en un millón de dólares, en protesta porque no se exponían a los artistas locales.
Vista frontal del edificio
 
 El museo tiene su antecedente en el Centro de Bellas Artes (Center for the Fine Arts) de 1982 hasta 1996 luego llamado Museo de Arte de Miami (Miami Art Museum) de 1996 hasta el 2013. Este estaba ubicado en el Centro Cultural de Miami-Dade en la Calle Flagler en el downtown, como parte del complejo que comparte el museo de historia (History Miami) con la biblioteca pública principal (Miami-Dade Public Library). El edificio actual se construyó en los terrenos del antiguo Parque del Bicentenario (Bicentennial Park) frente la Bahía Biscayne. Es parte de un complejo, todavía en construcción, que incluye el Museo de Ciencias y un parque (Museum Park). El resto del conjunto debe estar terminado para el 2015.
Jardines colgantes
 
 
El edificio, diseñado por los suizos Herzog y De Meuron, es una maravilla de la arquitectura contemporánea. Con líneas simples, que recuerdan en algo al estilo orgánico de Frank Lloyd Wright, se combina perfectamente el inmueble con los jardines, el paisaje y la bahía. Con mucha amplitud en sus espacios exteriores en cuanto a terrazas, pasillos, escaleras lo que hace que el calor, típico de Miami, apenas se sienta. Los jardines colgantes verticales son otra maravilla al haber logrado hacerlos con plantas locales, en un diseño también único en esta ciudad. Una gran escalinata de concreto baja desde la terraza posterior hasta la orilla de la bahía lo cual le permite al visitante sentarse a contemplar una de las mejores vistas de Miami. En el diseño interior se usa mucho la madera y la iluminación natural con grandes ventanas.
Sin embargo tengo que decir que la colección permanente del museo deja mucho que desear para un edificio tan bueno. En el diseño interior parece que se le dio más importancia a los espacios sociales que a las exhibiciones. El primer piso está ocupado casi completamente por el lobby, la tienda, un restaurante y un auditorio-teatro. El espacio de exhibición en este piso se limita a dos pequeñas salas. Los asientos del auditorio-teatro van subiendo hasta el segundo piso. Es en este donde hay más salas de exhibición pero cuando uno termina de recorrerlas, se queda con ganas de seguir y ya no hay más. El tercer piso solo está ocupado por aulas y oficinas.
"Para aquellos que peligran en la mar" obra de Hew Locke en el lobby del museo
En los pocos meses que lleva abierto han pasado buenas exposiciones temporales (Weiwei, Amelia Peláez, arte de Haití) pero la ciudad se merece una mejor y más variada colección permanente. Si bien no es el único museo de arte en el área de Miami, este es el más visible, el mejor situado y por tanto el más visitado. La mayoría de la obras son muy contemporáneas no dejando casi nada a estilos anteriores. Es cierto que carece mucho de artistas locales y de una panorámica de la historia del arte en el sur de la Florida, que ha sido hogar de importantes artistas por más de un siglo. En un recorrido por las galerías privadas de cualquiera de los circuitos de arte de la ciudad, se pueden apreciar mejores y más variadas obras. Un espacio así debe ofrecerle más a los niños, estudiantes de arte y a los vecinos de Miami-Dade que financiaron parte de la obra. Si se compara con museos semejantes en otras grandes ciudades, se le dará la razón a los que dicen que Miami no es aún una plaza a tomar en serio en las artes.
"El tren de la palma" del pintor cubano Carlos Enriquez
En mi opinión el museo, a pesar de su magnífica arquitectura, fue diseñado en función de los eventos sociales que allí se hacen. Cocteles, recaudaciones de fondos, subastas y fiestas parecen ser lo que perfectamente cabe en los espacios exteriores. No es que estén mal estos eventos pero el público amante de las artes debe tener más que ver en un museo que pretende representar a una ciudad de más de dos millones de habitantes. Esperemos que los directores y curadores se den cuenta y amplíen la colección.  Mientras tanto, vale la pena darse una vuelta, al menos por el edificio.
Perez Art Museum Miami: 1103 Biscayne Blvd. Miami, FL 33132
 
Vista lateral de la terraza

3 de febrero de 2014

Paraíso de Concreto: gloria y decadencia del Miami Marine Stadium


 Aunque hoy esté olvidado, abandonado y lleno de grafitis, el Estadio Marino de Miami (Miami Marine Stadium) no solo era un símbolo de la ciudad, sino una de las obras arquitectónicas más modernas y relevantes de su época.
El estadio  se construyó en 1963 en un terreno donado a la ciudad por la familia Matheson en la costa de Virginia Key, frente al Downtown de Miami. Fue el primero dedicado a las carreras de botes de motor en los Estados Unidos. El diseño fue encargado a Hilario Candela, un joven arquitecto de 28 años recién llegado de Cuba. El resultado final fue un ícono de la arquitectura modernista, cuya inspiración se dice que estuvo en el diseño del Cabaret Tropicana en La Habana.  Con 6,566 asientos y un techo de 326 pies de largo, era la mayor estructura de concreto armado en voladizo jamás construida. El techo era sostenido por ocho columnas, ancladas en la tierra.
Planos y fotos de la construcción
 
Por tres décadas, el estadio fue la sede de carreras de botes, peleas de boxeo, conciertos, galas y hasta de las misas por el día de la Virgen de la Caridad. Entre los artistas famosos que se presentaron desde su escenario flotante estaban, entre otros: Elvis Presley, The Beach Boys, Jimmy Buffett, Dave Brubeck, Ray Charles y Gloria Estefan. Después de ser dañado por el Huracán Andrew en agosto de 1992, el edificio fue declarado inseguro y fue cerrado. Desde entonces se ha convertido en el paraíso de vándalos, graffiteros y otras tribus urbanas. Desde 2008, la organización Friends of the Miami Marine Stadium trabaja por tratar llevar al edificio de vuelta a sus años de gloria.  
Uno de los botes de Carrera
Panorama actual del estadio
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Esta historia y los planes de restauración fueron el tema de la exposición Concrete Paradise: The Miami Marine Stadium, que estuvo en el Museo de Coral Gables hasta el pasado 12 de enero. La muestra incluyó planos, fotos de la construcción y diversos objetos relacionados a los eventos deportivos y conciertos, incluyendo uno de los botes de carrera. Otra sección de la muestra estaba dedicada a las últimas dos décadas del estadio y a ese terreno donde se mezclan el vandalismo y el arte. Por último se exhibían los planes de lo que parece que será el regreso definitivo de esta joya de Miami.

Representación conceptual del estadio restaurado
 
 
Coral Gables Museum: 285 Aragon Avenue Coral Gables, FL 33134

12 de abril de 2012

The Barnacle, la casa más antigua de Miami

Vista lateral de la casa
Una visita al Parque Histórico “The Barnacle” no está completa sin recorrer el interior de la casa que le da su nombre y que es la más antigua que se conserva en Miami-Dade. 
Vista posterior de la casa













Fue en 1891 cuando Ralph Middleton Munroe decidió construir una casa más amplia en su propiedad de Coconut Grove. Para ello aprovechó la elevación natural del terreno que alcanzaba los 18 pies al interior de la costa, lo cual protegía contra inundaciones y marejadas. La casa se construyó estilo bungalow y Munroe combinó la arquitectura del Caribe con su pasión por diseñar botes. La estructura original estaba elevada sobre pilotes para permitir la ventilación y un portal daba una amplia sombra. En 1908, la creciente familia necesitaba más espacio. Para ello, se levantó toda la estructura existente insertándosele un primer piso debajo. Munroe se sirvió de unos pilares de hierro, utilizados para construir puentes de ferrocarril, que le facilitó Henry Flagler. La última adición se hizo en 1912 cuando se construyó una biblioteca, contigua al primer piso.
Sala en el primer piso
A la casa se accede directamente desde el portal, al primer piso que fuera construido en  1908. Este incluye dos salones, el comedor, y la cocina. Debajo de esta última puede verse una especie de despensa cavada en el suelo para preservar los alimentos frescos. Todas las habitaciones contienen los muebles originales, incluyendo uno de los primeros refrigeradores que hubo en el sur de la Florida.
El segundo piso es la casa original de 1891 cuyo interior de madera nos recuerda al de un barco. El complejo diseño de Munroe incluye una sala central octagonal desde la que se abren el resto de las habitaciones. La sala servía originalmente como comedor y desde ella se accede a cuatro dormitorios, dos baños y una sala de costura. Un balcón ofrece las mejores vistas de la bahía. El alto puntal del techo permitió la inserción de un ático que servía de almacén y salón de juego para los niños. Una claraboya de cristal,  al centro del techo, puede abrirse mediante un complejo mecanismo de poleas y cuerdas. La misma ofrece iluminación y ventilación natural. 
Dormitorio en el segundo piso

El recorrido termina en la biblioteca adyacente al primer piso. La misma guarda una valiosa colección de fotografías las cuales fueron encontradas en el ático. Munroe era tal vez el único que tenía una cámara fotográfica en el área a finales del siglo XIX y se convirtió, sin quererlo, en un cronista gráfico de una época olvidada.   
El segundo piso y el techo vistos desde la escalera 









The Barnacle Historic State Park: 3485 Main Highway, Coconut Grove, FL 33133


24 de febrero de 2012

Brickell Point, la desembocadura del Río Miami

Desembocadura del Río Miami en la Bahía Biscayne
Caminar por Brickell Point es un paseo fascinante e interesante a la vez. Se trata de la orilla sur del Río Miami en su misma desembocadura. Es un punto de la geografía que nos ofrece un excelente muestrario de naturaleza y arquitectura.
El Río Miami nace en los Everglades y vierte sus aguas en la Bahía Biscayne, siendo uno de los más grandes aliviaderos naturales del pantano. La mezcla del agua dulce con la salada forma un hábitat perfecto para muchas especies como tortugas marinas, manatíes, pequeños tiburones e infinidad de peces.  Pero la naturaleza pareciera opacada en esta área por el bosque de rascacielos que la rodea. Del otro lado del río están los edificios del Downtown, de este lado nace el distrito financiero de Brickell y al frente los edificios de la isla artificial Brickell Key, también conocida como Claughton Island.
Vista hacia el oeste, río arriba


El río siempre ha sido un punto de entrada  y salida de la ciudad. Por donde hoy pasan barcos de pesca, pequeños cargueros y yates de lujo, una vez pasaron canoas indias, carabelas españolas, fragatas de la marina, veleros y vapores. La zona debe su nombre a William Brickell, un colono de Ohio que compró los terrenos entre el río y Coconut Grove en 1871 y se asentó definitivamente con su familia. Brickell abrió un puesto para comerciar con los indios seminolas que bajaban por el río desde los Everglades. Tras la fundación de Miami la propiedad de Brickell se convirtió en uno de los terrenos más caros y mejor ubicados de la ciudad.
Vista de Brickell Key o Claughton Island




Hoy la zona es sede del conjunto de rascacielos The Icon Brickell, que incluye dos torres gemelas de 58 pisos y otra de 50 pisos conocida como The Viceroy. Dos parques completan el área, uno a cada lado de las torres, unidos por un agradable paseo peatonal a la orilla de la bahía.
Justo a la orilla del río, en lo que fueran los jardines de la propiedad Brickell, se encuentra uno de los tesoros arqueológicos más importantes de la región.

Torre The Viceroy

Brickell Point: 401 Brickell Avenue Miami, FL33131


22 de enero de 2012

Los Manglares de Deering

Antiguo sendero trazado por Deering

Actual camino de madera elevado (broadwalk)
Originalmente toda la costa del sur de la Florida, excluyendo las playas, estaba llena de manglares. Estos fueron desapareciendo en la medida en que surgieron nuevos asentamientos a la orilla del mar, como Miami y Coconut Grove. Más al sur, donde se fundara Cutler hacia 1884, también desapareció una franja de manglares para poder acceder por mar al poblado. Cuando Charles Deering compró los terrenos que ocupara el pueblo hacia 1916, decidió conservar un área de manglares que se extendía por más de dos millas hacia el norte de la propiedad. La familia Deering mantuvo esta área como parte de su propiedad por más de 50 años, sobreviviendo a los avances hacia la costa de urbanizaciones vecinas como Coral Gables y Cutler Ridge.

Vista del manglar
Hoy estos manglares son un área protegida, parte del parque que incluye toda la propiedad Deering. Son accesibles a través de un camino de madera, algo elevado para preservar el suelo, que se extiende por una milla permitiendo ver los manglares cercamos a la costa de un lado y del otro los que se extienden tierra adentro. El camino sigue un sendero de piedras, trazado originalmente por Deering, que aun puede verse. 

El arroyo de agua dulce Cutler Creek
El manglar es además un muestrario de fauna local, donde pueden encontrarse especies como el cangrejo violinista, el cangrejo de manglar y otros moluscos. El mangle cercano a la bahía sirve de refugio para pequeños pargos, róbalos y otros peces. Gran variedad de garzas, pelícanos y gaviotas abundan en la zona. Las mariposas pueden llamar la atención. Pero sin dudas las arañas (nephilia clavipes), que tejen sus redes entre las ramas de mangle al lado del camino, son los animales más populares entre visitantes y fotógrafos.

Desembocadura del Cutler Creek en la bahía Biscayne
Al final, un pequeño puente atraviesa el arroyo conocido como Cutler Creek. Este era parte del Cutler Slough, una corriente de agua dulce que servía como aliviadero natural a los Everglades, desembocando en la bahía. A finales del siglo XIX, colonos que buscaban desecar zonas pantanosas tierra adentro para la agricultura, ensancharon el arroyo con dinamita para acelerar el flujo de agua. A mediados del siglo XX  una serie de canales fueron construidos para evitar las inundaciones de las crecientes urbanizaciones.  Específicamente el vecino canal C-100, cortó el agua dulce al Cutler Creek, el cual fue invadido por el agua salada de la bahía. El restablecimiento de esta corriente de agua dulce es hoy parte del Plan Integral de Restauración de los Everglades (Everglades Comprehensive Restoration Plan).
  
Deering Estate at Cutler: 16701 SW 72nd Avenue, Miami, FL 33157

21 de enero de 2012

La Casa de Piedra de Deering (Stone House)

Vista frontal desde la bahía
Charles Deering había comprado el antiguo hospital de San Joan y varias viviendas de pescadores en la ciudad costera de Stiges, al sur de Barcelona. Las casas fueron demolidas y en su lugar se construyó un palacio en 1910, el cual lleva el nombre de Palacio Maricel (Palau Maricel). El hospital fue transformado en el Museo Maricel (Museu Maricel), donde Deering expuso su extensa colección de arte. Además, Deering compró el castillo románico de Tamarit en Tarragona, construido en el siglo II, el cual se propuso restaurar. 
Vista lateral

En 1921, Deering, que ya tenía 69 años, decide mudarse definitivamente para la propiedad que había adquirido como residencia de invierno en el sur de la Florida. Para ello ordenó la construcción de una casa estilo mediterráneo, con la idea de evocar sus propiedades catalanas. La casa fue diseñada por el arquitecto Phineas E. Paist, quien había colaborado en la construcción de Villa Vizcaya en Coconut Grove, propiedad de James Deering, medio hermano de Charles. Paist se convertiría en un maestro del estilo, diseñando muchos de los edificios principales de Coral Gables y la Corte Federal de Miami.

Entrada principal

La casa fue construida con paredes de concreto reforzado de 18 pulgadas de ancho enchapadas en piedra para imitar las del castillo de Tamarit. Esto provocó que fuera conocida como la Casa de Piedra (Stone House). La influencia mediterránea puede verse en los arcos de las ventanas, las columnas, tejas y puertas. Otros detalles ornamentales como las rejas de las ventanas y la veleta en el techo parecieran haber sido traídos por Deering de alguna propiedad en España. Hay que señalar que el estilo mediterráneo de esta casa es más austero que el de otras viviendas del mismo estilo construidas en la Florida en la época.

Gran salón del primer piso
Esta fue la sede de gran parte de la colección de arte de Deering la cual fuera prestada por este al Instituto de Arte de Chicago, al que fuera donada por sus herederos tras su muerte. La familia preservó otras obras, algunas de las cuales fueron donadas en 1999 para mantenerlas en la casa para su reapertura luego de la restauración tras los daños provocados por el huracán Andrew.

El primer piso es ocupado por un gran salón en el cual llama la atención la obra “Procesión del Miércoles de Ceniza en Barcelona” del pintor catalán Ramón Casas Carbó, una de las piezas de la colección de Deering. Al otro lado del salón está la biblioteca la que incluye muchos de los volúmenes originales. Una pequeña despensa ocupa el resto del piso.
Bodega de vinos en el sótano

Una escalera pequeña lleva al sótano, en el cual está la bodega de vinos. Como la casa se construyó en plena Ley Seca, Deering aseguró su colección de  vinos, champagnes y licores finos con una puerta metálica de caja fuerte, la cual ocultó detrás de un armario. Olvidada por años, la bodega se inundó con el paso del huracán de 1945. La puerta se oxidó y estuvo cerrada hasta que, funcionarios del estado de Florida, lograron abrirla en 1985 descubriendo más de cinco mil botellas arruinadas por el salitre y la humedad. La bodega también fue reconstruida después de 1992 y hoy puede ser visitada.

Estudio en el segundo piso
Al segundo piso se accede por la escalera o por un elevador Otis de la época. Arriba podemos encontrar el estudio, baño y dormitorio del Sr. Deering, donde este muriera en 1927. Una terraza con vista a la bahía es accesible desde esta habitación. Al otro lado están el dormitorio y baño de la Sra. Deering, un cuarto de huéspedes y un salón pequeño. El tercer piso, originalmente destinado a los sirvientes y a almacén, hoy alberga las oficinas del parque. 
Es significativo que la casa no tiene cocina. Se dice que Deering prefirió mantener la cocina en la adyacente Casa Richmond para evitar que algún accidente o incendio arruinara su colección de arte. Ambas casas están conectadas por un pasillo cubierto del mismo estilo que la casa.







La Casa Richmond (Richmond Cottage)


Vista frontal desde la bahía
Samuel H. Richmond, un topógrafo que trabajaba para el ferrocarril (Florida Eastcoast Railway), comenzó a construirla en 1896. La estructura original de madera era muy simple, tenía forma rectangular y dos pisos. En 1900, Richmond amplió la casa agregándole otra estructura de tres pisos en forma de T en la parte delantera. Esta ampliación permitió convertir la casa en hotel, llegando a ser el único entre Miami y Key West. El hotel fue muy exitoso, recibiendo a visitantes como Henry Flagler, James Ingraham y Wilford Focht, todos relacionados con la expansión del ferrocarril y nuevos asentamientos hacia el sur. Llegó a ser la edificación más importante del poblado de Cutler, teniendo el único teléfono en el área. 














Vista lateral y escalera exterior

El hotel cerró en 1908, tras la decadencia que siguió al paso del ferrocarril por el vecino asentamiento de Perrine. No fue hasta 1916 en que Charles Deering compró la casa y sus alrededores, decidiendo que esta sería la única estructura que preservaría como su futura residencia de invierno.

La funcionalidad y ubicación del inmueble fue lo decidió a Deering a renovarlo. Dicha renovación le dio a la casa su apariencia actual y la dotó de electricidad y agua corriente. Deering pasó sus inviernos aquí, hasta que en 1922 construyera otra casa adyacente, la cual se conocería como la Casa de Piedra (Stone House). La Casa Richmond  se mantuvo como comedor y cocina de la familia.
Vista posterior donde se ve la estructura construida en 1896
 
 
Fue muy bien mantenida por más de 70 años hasta que en 1992 el huracán Andrew la devastó casi por completo. Olas de más de 16,6 pies de altura arrasaron la costa y destruyeron por completo la parte delantera de la casa dañando grandemente el resto. Tras una restauración de 8 años, la casa recuperó su esplendor anterior.

Vista desde el mar, tiene un estilo muy semejante a las casas de descanso de las costas de New England. Este estilo, que incluye las  barandas, cornisas y columnas, se debe a la restauración de 1916. La estructura sigue siendo totalmente de madera, específicamente del llamado pino del condado de Dade, la mayor de la cual es la original. Un portal en forma de U se extiende a la parte delantera de los dos primeros pisos y está protegido de los insectos por una malla. Hacia el fondo, la casa mantiene la estructura rectangular y el techo a dos aguas con que fuera construida en 1896.

Detalle del techo
El primer piso incluye  dos salones, uno de los cuales fuera la sala de recepción del hotel. Un corredor lleva a la pequeña sala de desayuno, seguida del amplio comedor, la despensa del mayordomo y finalmente la cocina. Una escalera de madera permite subir al segundo piso que incluye los dormitorios y baño de los Deering. Un estrecho pasillo lleva a los dormitorios y baño de los sirvientes y a un pequeño estudio. Otra escalera, mas pequeña aun, era utilizada por los sirvientes para bajar directamente a la cocina. El tercer piso, que era ocupado por las habitaciones de huéspedes, ahora incluye las oficinas de la Fundación Deering Estate, entidad a cargo de la preservación la propiedad.
Escalera que sobreviviera intacta al huracán Andrew

Nada iguala la vista de la bahía que se aprecia desde el balcón del segundo piso. Solo sentándose y disfrutando de la tranquilidad de sus aguas, el visitante logra entender qué fue lo que atrajo a Deering a establecerse allí definitivamente.



La Mansión Deering en Cutler (Deering Estate at Cutler)

Más que una mansión es una propiedad de 444 acres que ocupa una franja de costa frente a la Bahía Biscayne a la altura de la calle 167 del suroeste. La que fuera la residencia de invierno del magnate Charles Deering, es un espacio donde se mezclan historia, ecología, conservación, arte y actividades al aire libre. 

Entrada Principal
De los “Grandes Terrenos de Caza” al poblado de Cutler

Excavaciones arqueológicas han evidenciado que los indios tequesta fueron los primeros habitantes de la zona hasta que, en 1763, los pocos sobrevivientes de esa  tribu fueran llevados por los españoles a Cuba cuando estos cedieron la Florida a los británicos a cambio de La Habana. 
 El área estuvo despoblada por casi un siglo, aunque los seminolas la utilizaban como zona de caza dándole el nombre de “Grandes Terrenos de Caza” (Big Hunting Grounds). Por  aquel entonces era  un área totalmente boscosa, cubierta principalmente de pino ellioti, también conocido como pino del condado Dade. En la misma abundaban venados, mapaches, patos, codornices y pavos salvajes. En 1838 toda el área y sus alrededores fueron cedidas por el congreso federal al botanista Dr. Henry Perrine para la siembra de plantas tropicales. Sin embargo, ya entrada la segunda mitad del siglo todos los intentos de crear un asentamiento permanente habían fallado.
Se dice que en 1864 John y Mary Addison fueron los primeros pobladores permanentes del área. En 1883, un médico de Boston llamado William C. Cutler compró unos 600 acres por un total del $750 con la idea de crear un asentamiento dedicado a la agricultura. Cutler logró convencer a su amigo William Fuzzard y a otras familias de mudarse al área. Fue Fuzzard el que construyó la primera casa de madera y despejó la maleza, trazando un camino de 4,5 millas hacia el norte, hoy conocido como Old Cutler Road. Unas 75 personas vivían en el asentamiento cuando la primera oficina de correos fue abierta  en 1884, tomando el nombre de Cutler, en honor a su fundador.

Jardines y camino principal
El poblado llegó a su máximo esplendor hacia 1900 teniendo una escuela, un hotel, un aserradero, una iglesia, tres muelles de pesca y dos tiendas. Sin embargo, cuando Henry Flagler extendió el Florida Eastcoast Railway hacia el sur de Miami, decidió que el ferrocarril pasaría varias millas más al oeste, paralelo a lo que hoy es la carretera US1. El ferrocarril provocó la ruina del pueblo y hacia 1905, la mayor parte de sus pobladores se habían mudado hacia otros asentamientos conectados por el mismo, como al vecino Perrine o a la naciente ciudad de Miami.

La era Deering


Fue a este pueblo fantasma al que llegó Charles Deering en 1913 y comenzó a comprar lo que quedaba del asentamiento. Deering era un magnate de la industria de la mecanización agrícola de Chicago que buscaba afanosamente el terreno ideal para construir su residencia de invierno. Ya su medio hermano James estaba terminando de construir la suya, un palacio en Coconut Grove, al cual nombraría Villa Vizcaya.

La cochera (Carriage House) y bomba de gasolina
Deering decidió preservar el hotel, conocido como la Casa Richmond (Richmond Cottage) y demolió el resto de las construcciones que quedaban. Hacia 1916, ya la casa estaba restaurada y otras construcciones fueron agregadas, como la planta eléctrica (Power House) y la bomba de agua (Pump House), para suplir la carencia de electricidad y agua corriente en la casa. Una cochera (Carriage House) también fue construida que servía a la vez como garaje y bomba de gasolina.

En 1918, Deering construyó una dársena de concreto en forma de bolsa donde podía fondear su yate “Tamarit” y su bote “Barbee”. Alrededor de la dársena y a un lado del jardín adyacente se sembraron palmas reales,  trasplantadas tal vez de Cuba, y que hoy forman uno de los palmares más hermosos de Miami.  La propiedad se delimitó con una cerca de piedra que aún puede verse a los largo de la avenida 72 del suroeste.
Dársena, palmar y vista de la bahía
Para 1922 ya se había terminado de construir una casa de estilo mediterráneo, conocida como la Casa de Piedra (Stone House), a la cual Deering se mudaría definitivamente. Sin embargo, pudo disfrutar poco tiempo de su residencia ya que moriría en la misma en 1927. La propiedad quedó en manos de sus herederos  por más de 50 años hasta que fuera adquirida por el estado de Florida y el condado Miami-Dade en 1985 y abierta al público. La misma fue puesta a prueba por la naturaleza cuando el huracán Andrew desbastó el área en 1992. La consiguiente restauración, que concluyera en 1999, le devolvió a la propiedad el esplendor de la década de 1920.
Las dos casas principales
Hoy el parque  es sede de festivales, proyectos culturales, excursiones ecológicas, bodas, conciertos, campamentos de verano, conferencias  y otros eventos. Ambas casas principales se conservan como museos.
Les propongo un recorrido por cada una de ellas


Deering Estate at Cutler:
16701 SW 72nd Avenue, Miami, FL 33157