7 de junio de 2013

El buque Juan Sebastián de Elcano y los 500 años de la Florida española

Entre el 1ro y el 6 de mayo pasado estuvo por Miami el buque escuela de la Marina Española “Juan Sebastián de Elcano”. La visita fue parte de las celebraciones por el aniversario de la llegada del explorador y conquistador Juan Ponce de León a la Florida en 1513. El buque estuvo fondeado en el muelle del Bicentennial Park en el Downtown de Miami y estuvo abierto al público, una excelente oportunidad para los amantes de la navegación.
El excelente navío de velas fue construido en los astilleros de Cádiz en 1927, fecha desde la cual ha estado en servicio. Lleva el nombre del primer navegante que logró completar la circunnavegación del globo terráqueo y que fuera segundo al mando en la expedición de Magallanes. Tiene 113 metros (371 pies) de eslora, 13,1 metros (43 pies) de manga y 48.5 metros (159 pies) de puntal, lo que lo convierte en el tercer barco de velas más grande del mundo. También tiene cuatro mástiles con 21 velas, lo que contribuye a la impresionante vista que se puede apreciar desde la cubierta. Las tripulación esta compuesta por unos 300 marinos, la mayor parte de los cuales son guardias marinas y cadetes navales que están completando su entrenamiento. El buque no esta equipado para el combate y, aunque tiene un motor diesel, navega a vela la mayor parte del tiempo.
Vista desde la cubierta



La visita fue amena e incluyó un recorrido por todas las cubiertas de la embarcación. Un guardia marina explicaba a los visitantes todos los pormenores del barco y respondía a las preguntas de los curiosos. El recorrido fue de popa a proa, ida y vuelta, e incluyo detalles de las velas, aparejos, el puente de mando, el ancla, las amarras, la cocina y las diferentes cubiertas. Les dejo con las fotos del magnífico buque.
Bandera en la popa
La proa frente al Downtown
Mascarón de proa
Vista general de la cubierta

Vista lateral y escalerilla







7 de enero de 2013

El Tren Presidencial “Ferdinand Magellan US #1”


Vista del balcón trasero
Antes de que los presidentes de los Estados Unidos viajaran en el avión Air Force One lo hicieron en tren por casi un siglo. Generalmente lo hacían en coches privados, construidos por la compañía Pullman pero nunca diseñados para el presidente. A inicios de 1942, luego de que los Estados Unidos entraran en la Segunda Guerra Mundial, se decidió utilizar un coche especialmente equipado para que el presidente viajara con la mayor seguridad posible.
El coche escogido fue el “Ferdinand Magellan” (Fernando de Magallanes), construido por la Pullman en 1925 y unos de los últimos de una serie de seis coches nombrados en honor de exploradores famosos. Fue dotado de paredes, techo y pisos blindados, además de ventanas con cristales a prueba de balas. Se le agregaron dos escotillas de escape, una en el techo y la otra en la pared lateral del baño. Una de las habitaciones originales fue eliminada para ampliar el comedor y el salón de observación. Cuando estuvo listo, era el coche de pasajeros más pesado jamás construido con unas 142 toneladas.

Escudo presidencial



Fue utilizado principalmente por los presidentes Franklin Delano Roosevelt y por su sucesor Harry S. Truman. Este último viajo más de 28 mil millas durante la campaña presidencial de 1948 dando unos 350 discursos desde el balcón trasero. Dwight D. Eisenhower viajó menos en el  coche, siendo la ultima vez en 1953. Después de pasar varios años en un almacén del gobierno, fue adquirido por el Museo del Ferrocarril Gold Coast  de Miami en 1959. 

Suite del presidente



En 1984 fue enviado por el museo a Washington DC para una exposición.  De manera simbólica, el presiente Ronald Reagan viajó en el tren por un día durante la campaña de ese año en Ohio, dando cinco discursos desde el famoso balcón trasero.

Comedor



El coche es, sin dudas, la pieza más valiosa del museo de trenes de Miami. Su interior solo puede ser visitado en compañía de un guía. El mobiliario es el original de 1942 y en el mismo se exhiben varias fotos que muestran a los presidentes viajando en el tren. Al coche se accede por el balcón trasero, directamente al salón de observación.  Le siguen las cuatro habitaciones y el baño. Luego está el amplio comedor con una mesa para ocho y un pequeño escritorio. En este salón puede verse parte de la vajilla presidencial utilizada durante los viajes.

Gold Coast Railroad Museum: 12450 SW 152nd Street Miami, Florida 33177


Vajilla presidencial

21 de octubre de 2012

El Museo del Ferrocarril Gold Coast

Patio central y reloj del museo
Si eres amante del ferrocarril no puedes dejar de visitar el único museo de trenes de Miami. Se dice que fue el ferrocarril el que puso al sur de la Florida en los mapas. Es por eso que el Museo del Ferrocarril Gold Coast es importante por mostrar parte de esa historia, además de su colección de locomotoras y coches.

Antigua estación de Princeton










En 1956 William J. Godfrey estudiaba administración de negocios en la Universidad de Miami, cuando descubrió que en la sede sur de la misma había más de tres millas de líneas férreas sin usar. Las líneas eran parte de la conexión de ferrocarril de la antigua Estación Aeronaval Richmond, que había cerrado en 1945. Godfrey le propuso a la universidad la obtención de una locomotora de vapor para ser utilizada como una atracción histórica y educativa. En 1957 fue adquirida la locomotora Florida East Coast # 153, la cual fue donada por la compañía azucarera US Sugar Company. En los años siguientes, más locomotoras y coches fueron donados. En 1963 la colección fue trasladada a Fort Lauderdale donde el museo funcionó por dos décadas. En 1984 regresó a su sitio original ocupando el área de los antiguos hangares 1 y 2. El museo tuvo que ser reconstruido totalmente después del Huracán Andrew en 1992. La colección ha seguido creciendo hasta hoy, siendo una de las más importantes de su tipo en la Florida. 

Locomotora Florida East Coast # 153
La historia nos sorprende en cada rincón del museo. La entrada es la antigua Estación de Princeton. Construida en 1904 y ubicada entre Miami y Homestead, es la única sobreviviente de la extensión del Florida East Railroad. El patio central también tiene un antiguo reloj de una estación de ferrocarril. Los trenes están en dos grandes naves que imitan un gran andén. La locomotora más antigua es la ya mencionada Florida East Coast # 153, una de las últimas en hacer el viaje entre Miami y Key West. Otras locomotoras que llaman la atención son la NASA #1, la Alco Winston No. 48 y la Atantic Coast Line # 1804.

Mirador del California Zephyr





El coche más importante es el Coche Presidencial “Fernando De Magallanes”, utilizado por los presidentes entre 1942 y 1958. Otro coche interesante es el California Zephyr “Silver Crescent”, un típico coche de pasajeros de la década de 1950 con sus cabinas privadas, comedor y un mirador desde donde se podía disfrutar del paisaje durante el viaje. Otro de los coches en exhibición es el # 259 del Seaboard Airline Railway que hacia la ruta entre Tampa y Venice, Florida. En este coche se pueden ver las áreas designadas según el color de la piel de los pasajeros, en tiempos de la segregación racial.  Podemos encontrar otros como un coche hospital militar, un choche comedor, uno con literas para dormir y otros de carga.
Locomotora Burlington 9913
Tren que puede ser montado por los visitantes
















La visita puede ser realmente divertida para los niños, los cuales tienen la oportunidad de montar uno de los trenes en funcionamiento. Además hay un salón con trenes en miniatura que incluye un área de juego. Uno de los eventos mas esperados cada año es la visita del tren Thomas. La entrada al museo es gratis el primer sábado de cada mes, lo cual es una excelente oportunidad para visitar esta joya poco conocida del sur de la Florida.
 
Gold Coast Railroad Museum: 12450 SW 152nd Street Miami, Florida 33177

8 de octubre de 2012

La Estación Aeronaval Richmond

Torre de concreto
A los que han pasado cerca de la calle 152 del SW o han visitado el Zoológico de Miami, seguro les ha llamado la atención una enorme torre de concreto con unas antenas encima. Sin embargo pocos saben que la torre una de las estructuras que aún sobrevive de lo que fuera la base militar más grande del sur de la Florida durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1941 la Marina de los Estados Unidos compró un terreno boscoso de 2107 acres ubicado al suroeste de Miami, entre las actuales avenidas 117 y 137 del SW y las calles 152 y 184. El área era conocida como Richmond debido a una compañía maderera que la ocupaba. La construcción de la base fue uno de los mayores proyectos realizados en el condado Dade para ese entonces. Se construyeron tres enormes hangares para dirigibles, dos campos de aterrizaje, una torre de control y otros edificios. La base llegó a tener 25 dirigibles y tres mil hombres. Era la mayor de un sistema de bases aeronavales destinadas a defender la costa atlántica del ataque de submarinos alemanes.
Restos de los hangares
Placa con la historia de la base








En 1943 uno de los dirigibles de la base detectó un submarino alemán y lo persiguió lanzándole bombas de profundidad. Pero el dirigible fue derribado por el submarino, siendo el único de su tipo perdido en combate. Lo que no pudo hacer la guerra, lo logró la naturaleza el 15 de septiembre de 1945 cuando un huracán devastó la base. Con vientos de 123 millas por horas, el huracán fue la causa de un corto circuito que provocó un enorme incendio que destruyó los hangares. Con la guerra terminada, la base nunca fue reconstruida.
Edificio administrativo # 21
Los edificios que sobrevivieron fueron usados por la reserva de la marina y luego fueron alquilados por la Universidad de Miami para la apertura de su sede sur. Entre 1962 y 1968 se instaló una base de radares de la CIA. Desde 1956 los restos de los hangares son la sede del Museo del Ferrocarril Gold Coast. Parte del campo de aterrizaje es hoy el estacionamiento del Zoológico de Miami. Uno de los edificios administrativos está siendo reconstruido para ser la futura sede del Museo Militar del Sur de la Florida. 
Vista de la exhibición








La mejor forma de visitar los restos de la base es visitando el Mueso del Ferrocarril. La torre de concreto de 148 pies de altura es el único sobreviviente de los pilares del hangar #2. También pueden verse los raíles por donde se cerraban las puertas del mismo. Restos de los hangares y de los generadores pueden verse a un lado del museo. Para conocer más de la historia del lugar, puede visitarse una pequeña pero excelente exhibición en la tienda del museo. Ubicada en un antiguo vagón de ferrocarril, la muestra exhibe fotos, mapas, maquetas, afiches y objetos relacionados con la base y la Segunda Guerra Mundial. 
Maqueta de un dirigible


Gold Coast Railroad Museum: 12450 SW 152nd Street Miami, Florida 33177

26 de septiembre de 2012

El Instituto San Carlos. Parte 2: El Edificio

Fachada del Instituto San Carlos
El Instituto San Carlos es un de los pocos ejemplos de arquitectura cubana en la Florida. En 1923 el presidente Alfredo Zayas encargó su diseño al arquitecto Francisco Centurión y Maceo. El mismo había diseñado el pabellón de Cuba en la Exposición Internacional Panamá-Pacifico celebrada en San Francisco en 1915. Centurión se inspiró en varios edificios públicos cubanos, específicamente en el Palacio de los Capitanes Generales. Muchos elementos del barroco cubano se pueden ver en el San Carlos como las ventanas, cornisas y columnas. La idea era que el edificio fuera, arquitectónicamente, una representación de la cultura cubana. Imaginemos el impacto del edificio en la época, cuando la mayoría de las construcciones en el sur de la Florida eran todavía de madera.
Escudo de Cuba



Detalle del arco del portal
















Mural de Carlos Manuel de Cespedes
El visitante no puede dejar de observar la fachada del edificio con calma. La mejor vista es desde la acera del frente. Es en la fachada donde mejor se ve la complejidad del diseño y los elementos del barroco cubano. En la parte superior puede verse el escudo de Cuba y en la parte superior del arco central del portal hay otra especie de escudo. En el portal hay una lapida de mármol que recuerda la inauguración del edificio en 1924 donde dice que la primera piedra fue traída de las ruinas del ingenio La Demajagua.

El interior tiene un corredor central con pisos y mosaicos traídos de Cuba. En las paredes pueden verse cuadros de varios patriotas cubanos, incluido un gran mural de Carlos Manuel de Céspedes. En un salón del primer piso se exhiben varios objetos de las guerras de independencia y otros vinculados a José Martí. Al final del pasillo está la estatua de mármol de Martí, obra del escultor Manuel Carbonell. También hay una estatua de bronce del Padre Félix Varela, obra del escultor Gay García. Al fondo se accede al teatro con capacidad para 360 personas.
Escalera








La escalera, también de mármol y mosaicos, está al centro del edificio y da acceso al segundo piso. Arriba hay un gran salón para eventos, donde se exhiben una serie de retratos de los presidentes constitucionales de Cuba de 1902 a 1952. En este piso también está la biblioteca y un pequeño salón con una impresionante exhibición de fotos y objetos ligados a la odisea de los balseros durante los años 1990s.
La visita al San Carlos no puede faltar en un recorrido por Key West. Es una oportunidad única de conectar directamente con la historia y la arquitectura de Cuba.
Vista general del primer piso
 














Interior del teatro

San Carlos Institute: 51 Duval St. Key West FL 33040

15 de septiembre de 2012

El Instituto San Carlos. Parte 1: La Historia

Vista de la fachada
A cualquiera que camine por la Calle Duval de Key West le llama la atención un edificio que parece transplantado de una calle de La Habana o de cualquier otra ciudad cubana. Si el caminante es cubano, probablemente sabe que es el Instituto San Carlos, un lugar ligado a la historia de Cuba desde hace más de un siglo.
 
Durante la Guerra de los Diez Años (1868-1878) miles de cubanos buscaron refugio en Key West, entonces la ciudad más grande del sur de la Florida. En el cayo ya existía un gran número de tabaquerías donde la mayoría de los cubanos encontraron trabajo. En 1871, Juan María Reyes y José Dolores Poyo decidieron crear un instituto dedicado a la enseñanza y a promover la cultura y el patriotismo cubano. Los fondos provinieron de las donaciones que los tabaqueros hacían de su salario. El instituto tuvo su primera sede en un edificio de madera de dos pisos en la Calle Ann. Fue nombrado San Carlos en honor al Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana, donde varios patriotas cubanos habían estudiado y donde había enseñado, entre otros, el Padre Félix Varela.

Estatua de José Martí

Las clases en el instituto eran en inglés y en español, siendo una de las primeras escuelas bilingües de los Estados Unidos. La sede cambió varias veces hasta que en 1890 se mudara a la Calle Duval, después de que un incendio destruyera la anterior en 1886. Tal vez el pasaje más conocido de la historia del Instituto San Carlos es la visita de José Martí en enero de 1892 donde le habló a una multitud de exiliados que se reunieron para escucharle. Martí tenía un gran apoyo en Key West donde trabajó en la creación de las bases del Partido Revolucionario Cubano.
El instituto continuó abierto hasta que un huracán lo destruyera en 1919. Una comisión del instituto viajó entonces a La Habana y logró que el gobierno de la República de Cuba financiara la reconstrucción con ochenta mil dólares. De Cuba también vino el diseño del arquitecto Francisco Centurión y Maceo y muchos de los materiales que se usaron. Fue así que se inauguró el edificio actual el 10 de octubre de 1924.  La escuela siguió funcionando por más de 25 años. Los problemas comenzaron cuando, después de 1959, se acabó la asistencia financiera que daba el gobierno de Cuba. El edificio comenzó a deteriorarse por falta de mantenimiento y tuvo que cerrar en 1973. Un derrumbe en la fachada en 1981, donde un turista resultó herido, casi provoca la demolición.


Lápida conmemorativa de la inauguración del edificio



El San Carlos fue salvado gracias al trabajo de un grupo de exiliados cubanos de Miami y Key West liderados por el abogado Rafael Peñalver que lograron recaudar más de tres millones de dólares de parte del estado de la Florida y de donantes privados. Durante la restauración  se repusieron mosaicos y losas, logrando que el edificio luciera tal como fue construido. También se incorporaron las estatuas y los cuadros que vemos hoy. El edificio restaurado abrió sus puertas el 4 de enero de 1992, exactamente cien años después de ser visitado por José Martí.
 
En la próxima entrega, les invito a recorrer este edificio, único en la Florida.

Estatua del Padre Félix Varela













San Carlos Institute: 51 Duval St. Key West FL 33040
 




8 de septiembre de 2012

400 Años de la Virgen de la Caridad

Mural de la Hermita de la Caridad
Llegué a la Hermita de la Caridad, como tantos otros, cuando hacía menos de un día que había arrivado a Miami. Sin apartar la vista del famoso mural con la historia de Cuba, agradecí que todo hubiera salido bien, después de tantas peripecias pasadas. Debe haber sido la misma sensación que han sentido otros miles de cubanos la primera vez que entraron al lugar más cubano de Miami.

Entender la devoción a la Virgen de la Caridad es como entender la identidad nacional cubana. Basta con haber ido a El Cobre, o estar en una misa un 8 de Septiembre en medio de un apagón, o salir en la primera procesión permitida después de casi 40 años o sentarse en el malecón de la Hermita un domingo para entenderlo. Es algo que no puede borrar ni la distancia, ni un sistema político, ni la puerta cerrada de una iglesia.

400 años después de que la imagen fuera encontrada flotando en la Bahía de Nipe, los cubanos debemos estar agradecidos de que hay algo que nos une más allá de todo lo que nos separa.